Moscú
¡Bienvenidos a Moscú, capital de Rusia y sede principal del Mundial 2018!
La ciudad de Moscú fue fundada sobre la colina Borovitski, en la confluencia de los ríos Moskova y Neglinka. Según los restos arqueológicos, los primeros asentamientos humanos en el lugar datan del segundo milenio antes de nuestra era.


Moscú se menciona por primera vez en unas crónicas del año 1147, cuando el príncipe Yuri Dolgoruki invitó a un pariente a visitar la ciudad.
©Sputnik/Mikhail Voskresenskiy/Iluminación especial de la Torre Spásskaya del Kremlin de Moscú
Qué ver en Moscú
Sin duda, el centro de atracción de todos los turistas son el Kremlin de Moscú y sus alrededores. El Kremlin es la ciudadela ubicada en el corazón de la capital rusa que hoy día alberga también el palacio presidencial, aunque cualquiera puede visitar su interior.

El complejo del Kremlin de Moscú incluye monumentos históricos, religiosos y culturales como las catedrales de la Asunción, del Arcángel o de la Anunciación, el campanario de Iván el Grande, la Torre Spásskaya, la Armería del Kremlin y el Fondo de Diamantes.

En el centro del Kremlin se encuentra su plaza más importante y también la más antigua, la Sobórnaya o de las Catedrales.
1. ©Sputnik/Evgenya Novozhenina/La Catedral de la Asunción, en la plaza Sobórnaya del Kremlin de Moscú
2. ©Sputnik/Ruslan Krivobok/El Campanario de Iván el Grande en el Kremlin de Moscú
3. ©Sputnik/Sergey Guneev/De derecha a izquierda: la Catedral del Arcángel, el Campanario de Iván el Grande y la Catedral de la Asunción en la plaza Sobórnaya del Kremlin de Moscú
En la Sobórnaya, además de las catedrales, se pueden ver otras dos atracciones turísticas del Kremlin: el Zar Pushka (el Zar de los Cañones) y el Zar Kólokol (el Zar de las Campanas). Con un calibre de 890 mm, 5,94 metros de largo y 39,31 toneladas de peso, el Zar Pushka es el cañón más grande del mundo, aunque nunca fue usado en combate.

A su lado se encuentra el Zar Kólokol. Pesa más de 200 toneladas y tampoco ha sido utilizado según su función originaria. Justo después de fundir esta gigantesca campana, un pedazo de 11,5 toneladas se desprendió de ella durante un incendio en 1737. Hubo varios intentos por restaurarla, pero en 1836 la colocaron en un pedestal, donde se encuentra hasta el día de hoy.
1. ©Sputnik/Alexander Polyakov/Los símbolos del poder de Mijaíl Románov —la corona, el cetro y el orbe—, el primer zar de la dinastía Románov. Armería del Kremlin de Moscú
2. ©Sputnik/Grigoriy Sisoev/Huevo de Fabergé expuesto en la Armería del Kremlin de Moscú en honor al primer centenario de la Primera Guerra Mundial
3. ©Sputnik/Evgeny Biyatov/Orden de la Victoria (segunda por la derecha) perteneciente a Fiódor Tolbujin, mariscal de la Unión Soviética y comandante del 3 Frente Ucraniano, expuesta en laArmería del Kremlin de Moscú en la exposición 'Memoria de la Victoria. Condecoraciones de la Segunda Guerra Mundial'
Además del recinto y las catedrales del Kremlin de Moscú, siempre abiertas a los visitantes, vale la pena entrar en la Armería. Es un verdadero tesoro con colecciones de armas, antiguos regalos reales, vestimentas ceremoniales y de coronación de los zares rusos, objetos artesanales de oro y plata de maestros tanto rusos como extranjeros, carruajes y estribos.

Alrededor de las instalaciones del Kremlin de Moscú se encuentran la Plaza Roja, la Catedral de San Basilio, el Mausoleo de Lenin y el Jardín de Alejandro. A pocos pasos del Kremlin se ubica el teatro Bolshói, el más conocido de Rusia y uno de los más prestigiosos del mundo, que cumplió recientemente 240 años.
1. ©Sputnik/Vladimir Sergeev/Turistas en la Plaza Roja de Moscú. Al fondo se ve la Catedral de San Basilio
2. ©Sputnik/Aleksandr Utkin/El teatro Bolshói de Moscú
3. ©Sputnik/Alexander Vilf/La Plaza Roja de Moscú
En los numerosos museos de Moscú podrá acercarse a la belleza y la historia de Rusia y del mundo. El museo Pushkin alberga una enorme colección de piezas que van desde el oro de Troya y sarcófagos faraónicos, hasta cuadros impresionistas y postmodernistas del siglo XX.

La famosa Galería Tretiakov es considerada la principal pinacoteca de arte ruso, además de ser considerada una de las más grandes del mundo. Su edificio principal está en la calle Lavrushinski y expone diferentes obras rusas que van desde el siglo XI hasta principios del XX. La exposición de Krimski Val acoge colecciones del siglo XX y diferentes exposiciones temporales.
1. ©Sputnik/Maksim Blinov/La escultura 'El obrero' de Iván Shadr dedicada al centenario de la revolución de 1917 en el Museo de Artes Contemporáneas de Moscú
2. ©Sputnik/Eugene Odinokov/El Museo Estatal de Bellas Artes Pushkin de Moscú
3. ©Sputnik/Vladimir Astapkovich/El edificio de la Galería Tretiakov en Krimski Val
Estar en la capital del primer país en alcanzar el espacio exterior y no visitar el Museo de la Cosmonáutica sería imperdonable. La exposición se ubica justo debajo del Monumento a los Conquistadores del Espacio y muestra todo tipo de trajes espaciales (incluidos los caninos), vehículos y cápsulas de naves.

Si usted está realmente enamorado del cosmos, tendrá la oportunidad de sentirse como un cosmonauta de verdad, manejar una nave espacial y, mediante un simulador con sus propias manos, acoplarse a la Estación Espacial Internacional.
1. ©Sputnik/Sergey Guneev/Muestras de la exhibición 'Tres días de la vida de Gagarin' en el Museo de la Cosmonáutica de Moscú
2. ©Sputnik/Vladimir Astapkovich/Traje espacial de entrenamiento Orlan-T en elMuseo de la Cosmonáutica de Moscú
3. ©Sputnik/Ruslan Krivobok/Museo de la Cosmonáutica y el paseo de las Estrellas en Moscú
Otro de los museos dedicados a la conquista espacial se ubica a pocos pasos, en el pabellón Cosmos del centro de exposiciones VDNJ. Aquí, además de naves espaciales y maquetas de cosmódromos, podrá ver también modelos de naves como el Su-35 o el MiG-29 e incluso pilotarlas en simuladores. Para saciar su apetito podrá adquirir comida 'espacial', igual a la que consumen los cosmonautas en el espacio.

Cerca de VDNJ se encuentra el edificio más alto no solo de Rusia, sino de toda Europa: la torre de telecomunicaciones Ostánkino. Desde su mirador de 337 metros de alto tendrá ante sus ojos una increíble vista panorámica de la megalópolis de Moscú y sus alrededores.
©Sputnik/Ramil Sitdikov/La torre Ostánkino durante el ocaso
Moverse a través de Moscú es fácil usando la extensa red de transporte público o taxis, pero, debido al importante tránsito de sus calles, lo más rápido es trasladarse en metro. Este medio de transporte es considerado en la capital rusa como un verdadero museo subterráneo.

El diseño arquitectónico, la decoración y los detalles de las estaciones centrales del metro de Moscú están diseñados para parecer palacios y hacer olvidar a la gente que se encuentra bajo tierra.

Las paredes y columnas de las estaciones están recubiertas de mármol, granito, jaspe, rodonita y ónice y fueron adornadas con diferentes bajorrelieves y frescos.
1. ©Sputnik/Ruslan Krivobok/Un mosaico diseñado por el artista soviético Alexandr Deineka y armado con cristal de cobalto en la estación Mayakóvskaya del metro de Moscú
2. ©Sputnik/Pavlov/Un mosaico en la estación Novoslobódskaya del metro de Moscú
3. ©Sputnik/Eugene Odinokov/Pasajeros en la estación de Frunzenskaya del metro de Moscú
4. ©Sputnik/Vladimir Astapkovich/La estación Baumanskaya del metro de Moscú
5. ©Sputnik/Eugene Odinokov/Turistas en la estación Komsomolskaya del metro de Moscú
6. ©Sputnik/Ramil Sitdikov/La estación Butírskaya del metro de Moscú
Lo más importante para un campeonato son los estadios. En Moscú hay varios campos de fútbol que cumplen con los estándares para celebrar encuentros internacionales.

En verano de 2018, dos de los estadios —el Spartak y el Luzhnikí— acogerán partidos del Mundial de Rusia.
©Sputnik/Vladimir Pesnya/La escultura de un gladiador en la entrada al estadio Spartak en Moscú
Estadio Spartak
Durante mucho tiempo el club de fútbol Spartak de Moscú no tuvo su propio estadio. Solo en 2010 se inició la construcción de su campo y ya para 2014 se celebró el primer partido internacional entre el Spartak y el Estrella Roja de Belgrado.

El estadio ya ha acogido numerosos encuentros nacionales e internacionales. En verano de 2017 aquí se celebró la Copa Confederaciones de la FIFA y, para 2018, está previsto que acoja diversos partidos de la fase de grupos y de los octavos de final.

El estadio Spartak, también conocido como Otkrytie Arena, tiene capacidad para 45.000 espectadores y fue el primer campo en ser incluido en la lista de estadios de la competición.
©Sputnik/Alexey Filippov/El estadio Luzhnikí de Moscú
Estadio olímpico Luzhnikí
La sede principal del Mundial de Rusia de 2018 será el estadio olímpico Luzhnikí.

El estadio fue abierto en 1956 y desde entonces ha sido reconstruido en varias ocasiones. Luzhnikí era el estadio más grande de la URSS y lo sigue siendo en la Rusia moderna.

Después de su última rehabilitación, Luzhnikí aumentó su capacidad de 78.000 a 81.000 espectadores. 300 asientos están reservados para personas con discapacidad.
El estadio Luzhnikí fue equipado con dos gigantescas pantallas y ofrece una excelente visión sobre el campo a todos los aficionados.

El techo sobre las tribunas se alargó unos 11 metros. Hecho de policarbonato, protege del mal tiempo y de los rayos directos del sol, al tiempo que también deja pasar más claridad sobre el campo. El estadio Luzhnikí puede acoger encuentros deportivos incluso en invierno: su césped y sus tribunas están equipados con un novedoso sistema de calefacción.
©Sputnik/Alexey Filippov/El estadio Luzhnikí de Moscú
Cómo llegar
En avión: el transporte más rápido y cómodo para llegar a Moscú es el avión. Los cuatro aeropuertos internacionales de Moscú —Sheremétievo, Vnúkovo, Domodédovo y Zhukovski— reciben cientos de vuelos diariamente. Para moverse entre Moscú y otras ciudades sedes del Mundial 2018, lo más práctico también sería tomar un avión.

En tren: los trenes de alta velocidad circulan constantemente entre Moscú, San Petersburgo y Nizhni Nóvgorod. El trayecto le tomará de 3 a 4 horas. Entre la capital y otras ciudades sedes del Mundial 2018 circulan trenes convencionales para todos los gustos: desde los más económicos hasta lujosos palacios sobre ruedas.

¡Importante!
Quienes hayan adquirido una entrada para algún encuentro del Mundial 2018 celebrado en la sede de Moscú podrán trasladarse a la ciudad de manera totalmente gratuita en los trenes habilitados especialmente para los aficionados. Para ello deberán presentar su FAN ID, la entrada para el partido y su documento nacional de identidad. Para más información, acudan a la página oficial en español.
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