Samara
¡Bienvenidos a Samara, la capital de la industria espacial rusa y sede del Mundial de Rusia 2018!
Samara brilla con luz propia por sus peculiares récords. Aquí se ubican la estación de trenes más alta y la plaza más grande del país.
No se sabe con certeza la fecha en la que se fundó Samara. Se considera que la ciudad se estableció en el año 1586, cuando a orillas del río Samara se levantó una fortaleza de la guardia, que posteriormente creció convirtiéndose en un centro de comercio en la región del río Volga.

El nuevo bastión debía proteger el comercio a lo largo de los ríos Samara y Volga de las incursiones de los pueblos nómadas del sur. Además, la fortaleza permitía controlar las fértiles tierras de la región.

En la época soviética Samara fue bautizada como Kúibishev, en honor al célebre revolucionario Valerián Kúibishev.
© Sputnik/Yuri Streletc/Monumento al fundador de Samara Grigori Zasekin
En los tiempos de la II Guerra Mundial fueron evacuadas a Kúibishev numerosas fábricas de la parte europea de Rusia con todos sus trabajadores y sus familias. La ciudad llegó incluso a barajarse como una capital provisional de la URSS en caso de que Moscú cayera en manos de los nazis.

En Samara aún existe el Centro de Cohetes Espaciales Progress. Gracias a uno de sus aparatos —el cohete Vostok 1— Yuri Gagarin se convirtió en el primer hombre en volar al espacio exterior.
Después de su increíble viaje, el cosmonauta fue precisamente a Kúibishev para informar de su éxito a Moscú.

Entre los rusos, Samara es conocida también por ser la ciudad de los escritores. Aquí vivieron Alexéi Tolstói, Gavrila Derzhavin, Maxim Gorki y León Tolstói, entre otros.
©Sputnik/Igor Ageyenko/Iglesia de San Jorge el Victorioso (al frente) y el Circo Estatal de Samara
Qué ver en Samara
Justo en el centro de Samara se ubica una edificación poco típica: se trata de una iglesia católica polaca de estilo neogótico, conocida como la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús.

Su historia dio los primeros pasos en 1890 con la construcción de una pequeña iglesia de madera para la comunidad católica de la ciudad, compuesta esencialmente por polacos. Es por eso que el monumento es comúnmente llamado el 'templo polaco'. Más tarde se construyó la edificación actual, pero con la revolución fue rápidamente abandonada. En la época soviética aquí se instaló el Museo regional de Samara.

A principios de la década de los 90, la iglesia fue devuelta a la comunidad católica y hoy en día está considerado uno de los edificios más altos de la ciudad.
©Sputnik/Konstantin Chalabov/La iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en Samara
Otro lugar de interés de Samara es el monasterio femenino Iverski. Fundado en el siglo XIX, está compuesto de una serie de edificaciones al estilo neoclásico ruso con un hospital, una escuela y varios talleres.
1. ©Sputnik/Nikolay Hiznyak/El monasterio femenino Iverski en Samara
2. ©Sputnik/Konstantin Chalabov/El monasterio femenino Iverski y la capilla de los mártires reales
3. ©Sputnik/Nikolay Hiznyak/El campanario del monasterio femenino Iverski en Samara
Además, en Samara funciona la iglesia luterana de San Jorge. Fue construida también en el siglo XIX gracias a las donaciones del comerciante ruso Yegor Anaev.

La iglesia era el centro religioso de la comunidad alemana que vivía en Samara y disponía de una guardería infantil y una escuela.
©Sputnik/Yuri Streletc/La iglesia luterana de San Jorge en Samara
De los tiempos soviéticos quedó el llamado Búnker de Stalin, que consta de una extensa red de túneles subterráneos construida en plena II Guerra Mundial, cuando fue evacuado a la ciudad el Sóviet Supremo —máximo órgano legislativo de la URSS— y las sedes diplomáticas de otras naciones.

Aquí se construyó, a una profundidad de 37 metros, el cuartel provisional del comandante en jefe de la URSS, Iósif Stalin.

Desde la década de los 90, el búnker abrió sus puertas para recibir visitas guiadas.
1. ©Sputnik/Aleksey Babushkin/El gabinete de Iósif Stalin en el bunker de Samara
2. ©Sputnik/Yuri Streletc/Un corredor del búnker de Samara
3. ©Sputnik/Aleksey Babushkin/La sala de conferencias del Estado Mayor del búnker de Samara
En Samara se encuentra una de las cervecerías más antiguas de Rusia, la Zhiguliovski. Fundada por el austriaco Alfred Vacano von Wellho esta fábrica de cerveza —que no era una bebida tradicional en Rusia— abrió sus puertas en 1881.

La planta sufrió muchos cambios a lo largo de lo años. Por ejemplo, con el inicio de la I Guerra Mundial, se aprobó en Rusia la ley seca. En el territorio de la fábrica se dispuso un almacén y una enfermería, además de producirse granadas, camas y comestibles.

Hoy día aquí se produce la popular cerveza Zhigulióvskoye, además de otras bebidas.
©Sputnik/Yuri Streletc/La cervecería Zhiguliovski
Samara es interesante no solo por sus espectaculares monumentos, sino también por sus pequeños encantos. Por sus concurridas callejuelas se pueden encontrar estatuas dedicadas tanto a personajes reales como a diferentes personajes literarios y del cine.

En una de estas calles, el célebre comandante soviético Vasili Chapáyev levanta a sus guerreros en armas para el combate. En otra, el buen soldado Svejk, de la novela satírica de Jaroslav Hasek, reposa en un banquito. A orillas del Volga se encuentra un monumento a 'Los burlakí del Volga'. Burlak era el término usado para referirse a los hombres y mujeres que arrastraban los barcos a lo largo del río.

En las calles de Samara te podrás encontrar con personajes de legendarias películas soviéticas como el camarada Sújov, del drama histórico 'El Sol blanco del desierto', o Yuri Détochkin, de la comedia 'Cuidado con el automóvil'.
1. ©Sputnik/Igor Ageyenko/La escultura 'Los burlakí del Volga' en la ribera de Samara
2. ©Sputnik/Yuri Streletc/Escultura del príncipe Piotr y la princesa Febronia, santos patrones de la familia de la Iglesia Ortodoxa
3. ©Sputnik/Nikolay Hiznyak/Monumento al comandante del Ejército Rojo Vasili Chapáyev en la plaza que lleva su nombre en Samara
En el Museo de Alexéi Tolstói, los visitantes son recibidos por el siempre sonriente personaje Buratino, con su llave de oro por la que tantas peripecias tuvo que pasar.

A los amantes del arte contemporáneo les gustará la escultura 'La cuna de la humanidad', ubicada a orillas del Volga. Otros sonreirán al ver al gato de bronce que se calienta sobre un radiador de calefacción. Esta peculiar escultura fue instalada en la entrada de la central eléctrica de Samara, en honor al 150 aniversario de la invención del radiador de calefacción.
©Sputnik/Konstantin Chalabov/El estadio Samara Arena
Samara Arena
El nuevo estadio Samara Arena tiene capacidad para 45.000 espectadores y albergará cuatro partidos de la fase de grupos del Mundial de Rusia 2018, así como un partido de octavos y otro de cuartos de final.

La forma del estadio recuerda a una piedra preciosa. El césped cuenta con un sistema de calefacción para los partidos mientras que las gradas están cubiertas.

El Samara Arena —también conocido como Cosmos Arena— es el estadio más grande de los que se han construido para el Mundial 2018. Tiene, además, la mayor cantidad de asientos para invitados especiales (VIP): 1.200.
©Sputnik/Konstantin Chalabov/El estadio Samara Arena
Cómo llegar
En avión: Kurúmoch, el aeropuerto internacional de Samara, se encuentra a 35 kilómetros de la ciudad. El aeródromo acoge vuelos procedentes de toda Rusia, así como de varios países del exterior. Desde Moscú el vuelo tarda casi 2 horas, desde San Petersburgo, menos de 3 horas.

En tren: la ciudad de Samara es un importante centro ferroviario de Rusia y su terminal de trenes es considerada una de las más grandes del país. Entre Moscú y Samara transitan varios trenes que tardan entre 13 y 20 horas en llegar. Desde San Petersburgo parte el tren especial 'Samara' con destino a esa ciudad y un tiempo de viaje de aproximadamente un día.

Desde San Petersburgo a Samara parte el tren especial 'Samara'. El tiempo de viaje es de aproximadamente un día.

¡Importante!
Quienes hayan adquirido una entrada para algún encuentro del Mundial 2018 celebrado en la sede de Samara podrán trasladarse a la ciudad de manera totalmente gratuita en los trenes habilitados especialmente para los aficionados. Para ello deberán presentar su FAN ID, la entrada para el partido y su documento nacional de identidad. Para más información, acudan a la página oficial en español.
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